Shanti Vida nació del deseo por convertir las desdichas en alegrías. Este cambio de actitud y percepción me permitió construir un profundo amor por mí misma y por quienes están a mi alrededor. Pero no solamente fue un deseo, se trató de una inmensa necesidad. En 2017 me diagnosticaron cáncer de mama triple negativo, estando en esta situación no pude evitar reflexionar sobre el gran rol que tantos años de abuso y odio hacia mi misma habían tenido en la aparición de mi enfermedad. Mi voluntad era encontrar una manera no solamente de lidiar con lo que me sucedía sino también de hallar un camino para entender el lugar en el que me encontraba, cómo había llegado allí y descifrar cómo continuar. La verdad era que tenía miedo de irme de este mundo sin haber vivido siendo fiel a mi propósito. Decidí cambiar la manera en la que vivo el hoy y así  inicié mi proceso: quiero dedicarme a generar amor y positividad. Comencé a sentir empatía por todos los momentos de transformación que atravesamos, ya sea la maternidad o la enfermedad. Durante mi proceso experimenté la falta de información y de una comunidad que me contuviera, por esta razón mi meta fue encontrar positividad durante esta vivencia atemorizante y cambiar la situación. Decidí compartir mi historia y mis sentimientos, exponiéndome para poder sanar y ayudar a sanar a otros. 

Quiero continuar con este proceso por mí y para otros pero teniendo algo muy claro: la vida es un viaje, no un destino. Si evitamos tratar de ser los mejores todo el tiempo y empezamos a explorar lo que realmente somos y lo que deseamos, podremos disfrutar del recorrido. 

Creo profundamente en que la vida está hecha para disfrutar y celebrar el amor. Quiero compartir, jugar y crear una comunidad positiva a través de Shanti Vida. Este es mi más sincero deseo.